Wine in Moderation
Un producto natural Imprimir Correo electrónico

Un producto natural: siglos de pasión, multitud de variedades

El vino es un producto agrícola natural, como así lo reconocen los Tratados de la UE; en la legislación de la UE se define como “el producto obtenido exclusivamente por la fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto de uva”.

El Vino es un producto estrictamente regulado, desde la viña hasta el consumidor: el cultivo de la vid y la elaboración del vino están regulados por la Organización Común de Mercado de la UE (OCM) en el marco de la Política Agrícola Común (PAC). En ella se establecen normas globales y específicas que abarcan todo el proceso de producción del vino, y particularmente los suelos, las superficies de cultivo, la autorización de las diversas variedades de vino y la elaboración del vino.

La elaboración del vino es tanto un arte como una ciencia, y los distintos climas y tipos de suelo dejarán su huella en cada variedad de uva. A raíz de los diferentes métodos de vinificación han surgido muchos estilos diferentes de vinos, y pocos vinicultores lograrían ponerse de acuerdo acerca de un único método “correcto” de elaborar vino. Cada vino es único. El suelo, el clima, la geología, la variedad de las cepas y el estilo de su elaboración son todos ellos factores decisivos, aunque variables, que le dan a cada vino su carácter único.

Figure 1Las regiones vitícolas de Europa producen una amplísima variedad de excelentes caldos. Si bien el vino es un producto natural, la innovación tecnológica ha aportado mejores condiciones de higiene y de control de la producción, contribuyendo así a la producción de vinos adaptados al paladar de los consumidores actuales. De hecho, el consumo global de vino ha bajado en Europa, según se han ido orientando los hábitos a vinos de mayor calidad.