Wine in Moderation
Comunicaciones comerciales
Comunicaciones comerciales: la responsabilidad publicitaria Imprimir Correo electrónico
Para los productores y las empresas, la comunicación publicitaria y comercial puede ser un instrumento importante para ayudar a mejorar la cuota de mercado, asegurar la lealtad de los clientes y proporcionar al público información sobre productos. Al mismo tiempo, los productores y las empresas deben llevar a cabo comunicaciones comerciales tomando en consideración los intereses económicos legítimos de los consumidores y su derecho a información y libertad de elección.

Para ver todos los detalles del marco legislativo y autorregulador relativo a las comunicaciones comerciales en cada uno de los Estados miembros de la UE, consulten por favor nuestras “Normas de comunicación sobre el vino”
pdf_small.gif Normas de comunicación sobre el vino

La manera en que se suelen presentar, comunicar y servir tradicionalmente los vinos a los consumidores fomenta un consumo moderado de este producto. Las comunicaciones comerciales sobre el vino deben respetar la legislación y los códigos de práctica autorreguladores en vigor en cuanto a la forma, el contenido y el medio de comunicación. El sector europeo del vino tiene que asumir su responsabilidad social respecto de los consumidores y la sociedad reforzando e intensificando la promoción publicitaria de un consumo responsable de vino y diseñando las comunicaciones comerciales a favor de los productos vitivinícolas de manera que no fomenten un consumo nocivo de los mismos.

El sector europeo del vino ha establecido normas de comunicación sobre el vino europeo encaminadas a fomentar las mejores prácticas a través de la UE al tiempo que se tienen en cuenta las características específicas del sector del vino. Esas normas se centran en particular en:
  • Reforzar las tradiciones de la presentación, la comunicación y la disponibilidad de vino para los consumidores como medio para fomentar un consumo moderado y responsable de vino
  • Garantizar que las comunicaciones comerciales sobre productos vitivinícolas no fomentan ni justifican un consumo excesivo o un uso indebido de cualquier tipo de ese producto.

Esas normas forman un conjunto de principios básicos y funcionan paralelamente con la legislación existente y con las exigencias en materia de buenas prácticas empresariales al tiempo que proporcionan directrices para la aplicación de las mejores prácticas a través de mecanismos nacionales de autorregulación y códigos de las empresas.